Mi cuerpo ha cambiado ¿Qué hago?

A lo largo de nuestra vida, debido a diferentes factores (hábitos, sedentarismo, alteraciones hormonales…) se producen cambios en nuestro cuerpo produciendo diferentes alteraciones morfológicas.

¿Cuáles son estas alteraciones?

Obesidad

La obesidad es una alteración del tejido subcutáneo graso cuyo tratamiento precisa de la supervisión médica.

Se considera que una persona presenta sobrepeso cuando supera el peso deseable en más de un 10%, y obesa si sobrepasa el 20% del peso deseable.

Generalmente, en las mujeres el tejido subcutáneo representa el 23-27% de su peso corporal y en los hombres un 15-18%.

En la mujer, el tejido adiposo se localiza esencialmente en la parte inferior del cuerpo, por debajo del ombligo (región pelviana, nalgas y muslos). Esta distribución se denomina ginoide, lo cual no quiere decir que haya mujeres con otra distribución.

En el hombre, la grasa predomina en las partes altas del cuerpo, sobre todo en el abdomen encima del ombligo. En este caso la distribución se denomina androide.

Celulitis

La celulitis es una alteración de las células adiposas que se identifica de forma visual con diferentes “hoyos” en la superficie de la piel. Esto se debe a una acumulación de agua y toxinas que provocan una ralentización de la circulación y alteraciones a nivel celular.

La celulitis tiene un origen multifactorial:

  • Factores endocrinos: Alteraciones hormonales tales como las disfunciones hipofisarias y ováricas, el hipotiroidismo y el hiperfoliculismo son factores probables. Las alteraciones del equilibrio estrógeno – progesterona (hormonas sexuales) son frecuentes en la pubertad, menopausia, embarazo y durante la ingestión de anticonceptivos orales.
  • Factores neurovegetativos: Trastornos de tipo nervioso, emotivo, ansioso.
  • Factores genéticos: Existe una predisposición genética a la obesidad y a la celulitis.
  • Factores metabólicos: Pueden dar lugar a alteraciones linfáticas y a problemas circulatorios que influyen en el desencadenamiento de la celulitis; es el caspo de la diabetes, obesidad, trastornos hepáticos…
  • Factores alimentarios: Un consumo excesivo de calorías provoca un acúmulo excesivo de grasa en los adipocitos que dificulta el drenaje linfático y colabora en la formación de la celulitis.
  • Factores tóxicos: Hiperuricemias, hipercolesterolemias, hiperglucemias, abuso de alcohol, café, tabaco, la tendencia al estreñimiento, malos hábitos de vida y alimentación.
  • Factores sociales y calidad de vida: Una vida sedentaria, falta de ejercicio, la utilización de ropa muy ajustada, los problemas posturales, el hábito de fumar dificultan la circulación de retorno y favorecen la celulitis.
  • Factores medicamentosos: Somníferos, relajantes, calmantes, antiinflamatorios y anovulatorios.
  • Factores psicológicos: La celulitis afecta más a personas con ansiedad, depresivas o inestables.
  • Factores mecánicos y vasculares: El embarazo, pasar muchas horas sentada, microtraumatismos repetidos o insuficiencias circulatorias.

La celulitis evoluciona en cuatro fases de desarrollo:

  • Estadio 1: Hay pocos signos clínicos. Se observa un aumento de la consistencia de la piel y mayor congestión de la zona (estasis circulatorio venoso y linfático)
  • Estadio 2: La piel está más endurecida, más rígida, con mayor pastosidad debido al edema en el tejido adiposo, lo que se evidencia por medio del signo de “la piel de naranja”
  • Estadio 3: Debido al proceso de fibrosis, se producen micro nódulos. Puede producirse dolor en la zona celulítica.
  • Estadio 4: Aparecen grandes nódulos de consistencia dura y rígida. Hay dolor ya que la fibrosis comprime vasos y nervios.

Existen diferentes formas de celulitis; se pueden clasificar por su localización o por su consistencia:

Según su localización:

  • Celulitis generalizada: Aparece casi exclusivamente en personas obesas y desde la pubertad. En las personas jóvenes, la piel aún no presenta aspecto acolchado, aunque carece de elasticidad y está menos irrigada.
  • Celulitis localizada: La localización más común es los miembros inferiores: muslos, caderas y región glútea, e incluso rodilla y tobillo. También se puede localizar en brazos, abdomen o región lumbosacra.

Según su consistencia:

  • Celulitis dura: Afecta a las mujeres jóvenes que hacen ejercicio físico frecuentemente, o a personas de peso normal o inferior que tienen celulitis localizada. La piel es compacta y difícil de pellizcar, con dolor al presionar.
  • Celulitis blanda: La piel es fácil de pellizcar, blanda y de aspecto esponjoso. Normalmente se da en personas obesas o con vida sedentaria, o personas que han bajado rápidamente de peso.
  • Celulitis edematosa: Se producen edemas en la zona celulítica y está asociada a problemas circulatorios.

Flacidez

La flacidez es una alteración de la piel en la que se produce pérdida de tono y elasticidad.

Su origen suele estar en el envejecimiento cutáneo, post parto en abdomen y senos, o generalizada después de enfermedades muy debilitantes.

Cuando la flacidez está muy localizada, a veces es necesaria la cirugía estética.